Los vinos con los que adentrarte en este maravilloso mundo

Cepas con Historia es un proyecto que comienza con un grupo de amigos locos por el vino  que se propusieron seleccionar las cepas más representativas de cada terruño para elaborar vinos con verdadera esencia y acercar a las barras vinos de calidad elaborados con mimo. 

¿Cómo lo consiguieron? Recorrieron toda España y visitaron viñedos, bodegas, terruños… y cuando encontraban el match perfecto entre el terruño, el viñedo, la variedad de la uva, la bodega… surgía el vino representativo de la zona. 

Los caldos de Cepas con Historia son vinos perfectos para adentrarte en el mundo vinícola ya que son vinos equilibrados, frescos y con una entrada en boca muy amable. 

Te recomendamos que este verano conozcas los vinos Tula Varona y La cuadrada.  Son vinos fáciles, agradables y destinados a un público joven pero sin disgustar a un público clásico con conocimientos y expertise. Sin duda, ideales para tener un primer contacto con un buen vino de calidad. 

Atrevido, puro y envolvente: Tula Varona                                                                

Tula Varona lleva ese nombre para homenajear a Valle Inclán quién escribió esta obra en Pontevedra (Vilanova de Arousa).  En la etiqueta de la botella podemos ver a la mujer protagonista de esta novela, ilustración de Jorge Morgan, reconocido pintor  madrileño. 

Partimos de un vino monovarietal 100% albariño. DO Rías Baixas  (está localizada a 42 grados de latitud norte  y 8 grados de longitud oeste Pontevedra y A coruña) concretamente nace de Val dos Salnes cerca del atlántico. Es un albariño fresco que invita a beber que nos envuelve haciendo despertar los 5 sentidos y destaca su acidez muy bien integrada en la estructura del vino. 

Nota de cata: 

Fase visual: Limpio y brillante, color amarillo pajizo con un ribete con tonos verdosos.

Fase olfativa: Intensidad media alta, recuerda aromas a frutas tropicales como piña, maracuyá, olores herbáceos, pastelería, notas balsámicas, notas minerales y flores blancas como lavanda.

Fase gustativa: Acidez equilibrada bien integrada, fresco, la entrada y salida en boca es buena, sabores a frutas tropicales y brioche. Acidez marcada pero no desencajada, seco, acidez viva y alegre, en el paso del vino se nota grasa, final amplio. Lo que te dice en nariz se refleja en boca.

Maridaje con productos de la zona pescados y mariscos, cocina asiática, carnes blancas, quesos en especial los cremosos, encurtidos y escabeches de carne y pescado.

Lo que hace que este vino sea singular es el terruño.  Clima atlántico con temperaturas suaves , amplia pluviometría durante todo el año y los suelos más antiguos de la península con suelos graníticos. Suelo con altitud de 300 metros próximos al mar y cerca tiene unos ríos como el Niño y sus afluentes como el Louro.  

Estas características aportan todos los beneficios a esta cepa por lo que conseguimos un albariño en su mayor esplendor y conseguimos disfrutar de sus mejores propiedades organolépticas alcanzando todos los aromas que busca el viticultor.  

Perfecto para maridar con verduras, mariscos y carne blanca ya que consigue potenciar el sabor y matices del plato. También como vino de aperitivo con conservas de pescado y marisco. 

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