Retrato de un foodie

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Seamos claros.  A más de un 90% de la población nos gusta comer bien y disfrutamos de una buena comilona pero, ¿quiere decir eso que somos foodies

Ser un foodie empedernido conlleva que disfrutes como nadie de una buena tapa acompaña de una caña muy fría, que un planazo diez sea ir a cenar al mejor restaurante de la ciudad, y por supuesto, que descubrir sabores nuevos te hagan inmensamente feliz. 

Eso sí, un foodie de pura cepa no puede comer cualquier cosa. Cada bocado es una experiencia que conlleva sensaciones. Al foodie de verdad, la comida puede cambiarle el ánimo con solo un bocado. Una buena mariscada lo puede llevar al cielo y una ensalada mal aliñada, estropear el día. Así somos los foodies: intensos por naturaleza. Intensos e inteligentes, porque un foodie sabe reconocer cuándo un producto es de calidad y no se la dan con queso. 

Si estás en camino de ser foodie y quieres seguir aprendiendo, te animamos a que sigas leyendo. Te contamos cómo diferenciar una conserva de calidad de una que no lo es. 

Lo primero de todo, nos fijamos en el envoltorio. Una conserva Premium cuida todos los detalles. El packaging debe ser acorde a lo que nos encontremos dentro de la lata. Un material resistente, limpio y con un diseño espectacular nos puede dar pistas de que lo que tenemos en nuestras manos merecerá la pena. 

Ingredientes y procedencia. Que los ingredientes sean 100% naturales y de la mayor calidad es algo esencial en una lata distinguida. Pero no es menos importante saber de dónde procede el producto. No solo el lugar de origen del género sino conocer dónde se ha elaborado la conserva en sí. Es por todos conocido que el mejor marisco lo encontramos en Galicia y algo que suma muchos puntos son los certificados de calidad que garanticen la categoría Premium del marisco. Como por ejemplo, la Denominación de Origen del Mexillón de Galicia. 

Llega el momento de abrir nuestra conserva y lo primero que vemos es la presentación del producto. Un empaque manual de nuestra conserva con el producto colocado con suprema delicadeza hace que más que una lata de berberechos estemos ante una verdadera obra de arte. 

En el momento de la cata es importante la textura, el tamaño y su sabor. Encontrar un sabor equilibrado es lo más. Si la conserva elegida contiene una salsa, esta debe ser el complemento perfecto del marisco o pescado y su función debe ser resaltar la esencia del producto en sí. 

Si tu conserva cumple con los requisitos mencionados anteriormente te dejamos que disfrutes de una verdadera experiencia gastronómica y que vivas esas sensaciones que te hacen vibrar como el buen foodie que eres.

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